lunes, 29 de abril de 2013

Segunda noche en vela.

Por fin es viernes. Hoy ha sido un día de mucho trabajo en la universidad, el profesor de sociología no ha podido venir y hemos hecho cuatro horas seguidas de RRPP. 

En una de las pausas, uno de mis compañeros me ha recomendado una película sobre relaciones públicas que parecía interesante. Esta tarde he podido verla y la verdad es que me ha gustado mucho, sobre todo porque se podía ver perfectamente uno de los papeles de nuestra profesión. Ahora son las 3:00, no puedo dormir y me paro a pensar en toda la historia.

“Los idus de marzo “se titula la película, esta trataba sobre un idealista y brillante comunicador que es el segundo a bordo del candidato demócrata a la presidencia de los estados unidos. La película cuenta todas esas cosas que hay detrás del escenario, esas cosas que el público no ve, en este caso sobre lo que hay detrás de una campaña electoral.

El joven comunicador es el protagonista y tiene mucho éxito, viendo detenidamente la película me he preguntado que características tiene para haber llegado tan lejos y a la vez haber fracasado  cuando estaba en la cima en un mundo tan difícil como el de las relaciones públicas.

El talentoso orador  tiene una gran capacidad del diálogo, sus mensajes son concisos, con las palabras justas para transmitir el mensaje que quiere con gran sensibilidad. Al principio de la película se puede ver uno de los factores más relevantes de la profesión y es que él trabaja detrás del escenario, él marca las pautas del discurso que tiene que seguir el representante, el que a posteriori se llevará todos los aplausos. Es aquí donde se puede ver perfectamente como su relación de contacto es entre sus homónimos i no de cara al público.

Por otro lado uno de los pilares principales que le hacen llegar al éxito como comunicador es su total compromiso sea a la hora que sea, vive para ello, tiene una gran constancia y una voluntad del servicio impagable.

Todo le va muy bien hasta que  la oposición le presenta un cargo “delante de las cámaras”, es en ese momento cuando se le sube la fama a la cabeza y quiere un papel de protagonista.  En esta profesión esa es una de las cosas que tienes que tener más claras, todas las relaciones que tienes las tienes gracias al lugar donde trabajas no por ser quien eres. De este modo el joven se cava su propia tumba y al perder uno de los factores más importantes de las relaciones públicas, lo pierde todo.

Este ejemplo me ha hecho entender muy bien cuales son y como se representan las máximas de las relaciones públicas, cada vez tengo más definida mi idea de cuál es la misión de un profesional de nuestra profesión.

Mis ojos poco a poco se van cerrando, no me gusta dormir pero el cansancio de toda la semana no me deja seguir despierto. A sí que buenas noches!

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