Por fin es viernes. Hoy ha sido
un día de mucho trabajo en la universidad, el profesor de sociología no ha
podido venir y hemos hecho cuatro horas seguidas de RRPP.
En una de las pausas,
uno de mis compañeros me ha recomendado una película sobre relaciones públicas
que parecía interesante. Esta tarde he podido verla y la verdad es que me ha
gustado mucho, sobre todo porque se podía ver perfectamente uno de los papeles de
nuestra profesión. Ahora son las 3:00, no puedo dormir y me paro a pensar en
toda la historia.
“Los idus de marzo “se titula la
película, esta trataba sobre un idealista y brillante comunicador que es el
segundo a bordo del candidato demócrata a la presidencia de los estados unidos.
La película cuenta todas esas cosas que hay detrás del escenario, esas cosas
que el público no ve, en este caso sobre lo que hay detrás de una campaña
electoral.
El joven comunicador es el
protagonista y tiene mucho éxito, viendo detenidamente la película me he
preguntado que características tiene para haber llegado tan lejos y a la vez
haber fracasado cuando estaba en la cima
en un mundo tan difícil como el de las relaciones públicas.
El talentoso orador tiene una gran capacidad del diálogo, sus
mensajes son concisos, con las palabras justas para transmitir el mensaje que
quiere con gran sensibilidad. Al principio de la película se puede ver uno de
los factores más relevantes de la profesión y es que él trabaja detrás del
escenario, él marca las pautas del discurso que tiene que seguir el
representante, el que a posteriori se llevará todos los aplausos. Es aquí donde
se puede ver perfectamente como su relación de contacto es entre sus homónimos
i no de cara al público.
Por otro lado uno de los pilares
principales que le hacen llegar al éxito como comunicador es su total
compromiso sea a la hora que sea, vive para ello, tiene una gran constancia y
una voluntad del servicio impagable.
Todo le va muy bien hasta
que la oposición le presenta un cargo
“delante de las cámaras”, es en ese momento cuando se le sube la fama a la
cabeza y quiere un papel de protagonista. En esta profesión esa es una de las cosas que
tienes que tener más claras, todas las relaciones que tienes las tienes gracias
al lugar donde trabajas no por ser quien eres. De este modo el joven se cava su
propia tumba y al perder uno de los factores más importantes de las relaciones
públicas, lo pierde todo.
Este ejemplo me ha hecho
entender muy bien cuales son y como se representan las máximas de las
relaciones públicas, cada vez tengo más definida mi idea de cuál es la misión
de un profesional de nuestra profesión.
Mis ojos poco a poco se van
cerrando, no me gusta dormir pero el cansancio de toda la semana no me deja
seguir despierto. A sí que buenas noches!